A continuación voy a daros una serie de consejos para lavar y cuidar tres tipos de tejido: los de acetato o de punto, los de algodón y los de lana. Más adelante continuaré con el resto de tejidos (que tampoco os quiero aburrir demasiado jeje)
Con estos consejos os aseguraréis de que vuestra ropa recibe los cuidados necesarios. Lo primero siempre es mirar la etiqueta, y ver de que se compone la prenda en cuestión y qué indica el fabricante con los símbolos del lavado. Vamos con los tejidos:
Prendas de Punto o Acetato:
Normalmente las prendas que contengan este tejido suelen lavarse en seco, aunque no todas, normalmente las prendas de punto grueso se pueden lavar con agua templada. Si ese es el caso y nos lo indica la etiqueta, lo más aconsejable es que la lavemos a mano, intentando no formar mucha espuma. No es aconsejable dejar estas prendas en remojo y no se deben retorcer ni escurrir ya que nos quedaría arrugadísima. Si la prenda no lleva costuras hay que dejar que se seque en horizontal sobre una toalla y cuando esté ligeramente húmeda, entonces hay que pasarle la plancha por el revés con la temperatura de la plancha casi fría, así no se estropeará el tejido. Si la quieres planchar por el derecho tendrás que poner entre la plancha y la prenda un trapo para evitar que salgan brillos.
El Algodón:
El algodón es el todoterreno de los tejidos. Es resistente a las altas temperaturas y se lava muy fácilmente. Si el algodón es blanco se puede utilizar lejía, aunque no es aconsejable dejarlas en remojo en lejía durante mucho rato. Lo malo que tiene el algodón es que se arruga con facilidad pero como pueden plancharse a una temperatura alta no hay problema con eso. Otra pega es que tardan más en secarse porque absorben más el agua, por lo que si utilizas secadora tendrás que subir la temperatura y eso significa que aumenta el gasto de energía. Para facilitar el planchado puedes hacerlo cuando la prenda aún este un poco húmeda o bien puedes utilizar el vapor de la plancha.
Lana:
Lo que el ocurren a las prendas de lana es que cogen olores con mucha facilidad por lo que podemos pensar que está sucia la prenda cuando no es así. En principio bastaría con airearla durante unas horas y la prenda vuelve a estar lista para usarla. Es aconsejable cepillar la lana para eliminar la suciedad superficial. Si la prenda de lana ya está sucia del uso puedes lavarla con un detergente para prendas delicadas y mejor si la lavas a mano, o bien en el programa para lana de la lavadora. Se debe secar a temperatura ambiente en un lugar donde no le de el sol. Por lo general con colgar la prenda en una percha durante 1 día antes de usarla es suficiente y no necesita planchado, pero en caso de que tengas que plancharla es mejor que lo hagas cuando aún esté un poquito húmeda y del revés.
Próximamente continúo con más consejos con más tipos de tejidos. Espero que haya sido de provecho